Sabemos cómo es importante la seguridad del trabajo para la prevención de accidentes, especialmente cuando se da el manejo de cables, alambres y otros elementos de la red eléctrica. Las consecuencias de un choque varían de acuerdo con la intensidad de la corriente eléctrica (medida en amperios) y el camino recorrido por esta corriente por el cuerpo humano. Pero, sea cual sea el ambiente y los riesgos involucrados, todos los trabajos que involucran electricidad deben hacerse con los cuidados y equipos adecuados.

Uno de los mayores peligros cuando se habla de seguridad en electricidad son los choques eléctricos. Los choques eléctricos pueden causar contracciones musculares y, dependiendo de ciertos factores, como corriente y tiempo de exposición, pueden llevar a paradas cardíacas y respiratorias. Las quemaduras también son consecuencias comunes de este tipo de accidente, además del peligro de incendio debido a avería eléctrica. Quien hace instalaciones y mantenimiento en redes eléctricas aéreas, como en postes de luz y en cableado urbano, también está sujeto a caídas.

Por ello, para garantizar la seguridad en ambientes con electricidad, la Norma Reguladora 10 (NR-10) establece directrices para la implementación de medidas de control y prevención de accidentes. La publicó el Ministerio del Trabajo en 1978, cuando ya había cierta preocupación con la seguridad de los trabajadores. La NR-10 ha pasado por algunas modificaciones a lo largo de los años y, hoy, presenta diversas medidas para seguridad individual y colectiva.

Qué dicen las normas?

La seguridad física y mental de trabajadores de las más distintas áreas está garantizada por ley. Por lo tanto, seguir las directrices establecidas por las normas reguladoras es un deber legal, tanto de empresas privadas como de órganos públicos, bajo riesgo de penalidades previstas en la legislación. Pero garantizar la seguridad de los trabajadores, principalmente de aquellos que realizan servicios en ambientes de alto riesgo, como en redes de alta tensión, no es solo una medida exigida por ley, sino también un deber moral. De esta forma, vale siempre la premisa: seguridad en primer lugar.

Hay más de 30 normas reguladoras relativas a la seguridad y medicina del trabajo, y la NR-10 es la principal norma para aquellos que trabajan en ambientes con electricidad.

De acuerdo con las directrices de la NR-10, para la seguridad colectiva, es necesario siempre desconectar la energía al realizar trabajos eléctricos. Cuando no sea posible interrumpir la fuente de energía, se hace necesario utilizar la tensión de seguridad. La tensión de seguridad, o tensión extra-baja, no es superior a 50 voltios en corriente alterna ni a 120 voltios en corriente continua. Con este valor, la corriente eléctrica no presenta riesgos a la salud del trabajador, y la posibilidad de choque es muy reducida. Además, es esencial hacer la toma de tierra eléctrica.

La toma de tierra eléctrica consiste en la disminución de la diferencia de potencial (tensión) entre equipos y la tierra, los que están conectados a través de un conductor. La diferencia de potencial es lo que permite que haya electricidad. De este modo, cuando alguien lleva un choque es porque hay diferencia de potencial entre el cuerpo y el objeto eléctrico. En la red eléctrica de una casa, por ejemplo, existen cables neutros, de voltaje nulo, y cables fásicos, con voltaje variable. La tensión entre los cables es lo que genera la electricidad. Sin embargo, hay fugas de energía, y los cables neutros no siempre tienen voltaje igual a cero. Estas fugas de energía pueden hacer con que aparatos y equipos eléctricos queden con las superficies energizadas. Para resolver el problema y evitar choques en el contacto con estas superficies, es necesario hacer la toma de tierra, que inserta un conector “tierra”, de tensión igual a cero, para eliminar las fugas de energía. De esta forma, la toma de tierra busca disminuir la diferencia de potencial al máximo, para evitar posibles choques eléctricos.

Pero, aun con tales medidas, quien trabaja y maneja electricidad debe utilizar protecciones adicionales, tan importantes como las medidas de seguridad colectiva. Es ahí que entran los equipos de protección individual, entre ellos los calzados para alta tensión.

Equipos de protección individual

La Norma Reguladora 6 (NR-6) dispone sobre los equipos de protección individual (EPI), que son considerados como siendo todos los dispositivos utilizados individualmente por el trabajador para la protección de su salud y seguridad en el ambiente de trabajo. Los EPI son esenciales para prevenir accidentes y garantizar que trabajos peligrosos, como trabajos eléctricos, sean ejecutados con cuidado y seguridad. Tales equipos deben poseer el Certificado de Aprobación (CA), como las líneas de calzados profesionales Marluvas, para que se puedan comercializar.

De acuerdo con la NR-6, entre los diversos equipos de protección individual están los cascos, los anteojos, las máscaras, los protectores auditivos, los guantes y, claro está, los calzados. Para que el trabajo en electricidad se ejecute con seguridad, es necesario, principalmente, llevar casco, guantes, mangas y calzados para protección contra choques, además de vestimenta conductiva para la protección de todo el cuerpo contra descargas eléctricas. Quien trabaja en redes eléctricas aéreas necesita también recurrir a protecciones adicionales. Debiendo seguir las recomendaciones para trabajos en altura, que determinan la utilización de dispositivos de seguridad contra caídas y otros riesgos. Hay, por ejemplo, cinturones de seguridad específicos para electricistas, que los protegen de choque eléctrico y de caídas.

En este contexto, los calzados son esenciales. En caso de descargas u otros tipos de accidentes, los zapatos deben ser resistentes y proteger la salud e integridad del trabajador, funcionando como aislantes eléctricos. Recientemente, ha habido cambios en las normas ABNT (Asociación Brasileña de Normas Técnicas) relativas a los calzados electricistas, que protegen contra riesgos eléctricos. Para que lo certifiquen, el calzado debe pasar por una serie de pruebas, de acuerdo con lo que estipula la nueva regla. Entre ellas, hay pruebas de resistencia eléctrica, aislamiento y resistencia a la humedad. Los calzado deben ser aún impermeables y no pueden contener componentes de metal o costuras en la región superior del pie. La nueva norma también instituye que las simbologías SI (Seguridad Aislante Eléctrico), PI (Protección Aislante Eléctrico) y OI (Ocupacional Aislante Eléctrico) estén imprimidas y visibles en el calzado.

Marluvas posee calzados profesionales especiales para la seguridad en electricidad, que cumplen con las normas de la NR-10, con punteras de composite (no-metálicas), protección eléctrica, resistencia al calor y protección mecánica. Consulta nuestras líneas de productos y mira nuestros calzados electricistas y líneas para alta tensión, ideales para la seguridad de quien trabaja con electricidad.

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